6 + 6 = APÓSTOLES

Wert, “amigo”, te vuelve a tocar. Te vuelve a tocar ser el tema del post porque mejor no te digo lo que me estás tocando tu a mi.

Dentro de unos cursos (y espero que por muy poco tiempo), la fórmula que da nombre a esta entrada será uno de los requisitos obligatorios para la educación secundaria, si, va a ser igual de verosímil el Milagro de los Panes y los Peces que las propiedades de las multiplicaciones. Bien Jose Ignacio, bien.  Mas allá de los nuevos modelos de la educación primaria y la E.S.O., que son lamentables y nos devuelven a la época de nuestros abuelos en las que había que entrar a clase con el brazo extendido y rezar antes de empezar a hacer quebrados, hay dos cosas que me ponen enfermo de esta reforma educativa, y que me llevan una vez más a la inutilidad de este Gobierno que tan lamentablemente elegimos.

La primera de esas cosas es el MIEDO, el miedo a una institución tan caduca y obsoleta como es la Iglesia, que pretende inculcar a la fuerza unos valores que el desarrollo de la humanidad ha demostrado que son inservibles y atrasados. Pues bien, Mariano y sus secuaces entienden que estos valores tienen que ser protegidos, no por ser válidos, si no por representar votos. Y eso es de ser cobardes, anteponiendo los valores de la Iglesia a los de la mayoría de una sociedad, lo cual demuestra otro de los puntos principales de las reformas de este partido, que es la de imponer su ideología aprovechando la situación en la que nos encontramos.

Esto me da pie al segundo asunto que me revuelve, el formato de la ley. En el título preliminar de la Ley se defiende el valor de la juventud, su utilidad para la sociedad, y la necesidad de desarrollar la educación para tener éxito como País. Queda muy bien… En las secciones de ciencia ficción de las librerías, porque en realidad están despidiendo profesores, penalizando a los centros con peores resultados y, en definitiva, imponiendo una vez más su ideología.

 

Si alguien relacionado con esta Ley lee esto espero que se le caiga la cara de vergüenza al haber estado implicado en una imposición ideológica disfrazada de solución nacional.

#WertDimisión

 

“Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad.” Diego Luís Córdoba

 

Mi generación

Estoy cansado de este país.

Del gobierno ya no se que decir, siguen controlados por lo que nos mandan desde otros organismos e interpretan lo que nos proponen como quieren para defender sus intereses personales, esa gente nos gobierna, la que castiga de forma sistemática a los que menos tienen mientras se benefician de este mal y dejan que los grandes defraudadores permanezcan impasibles en sus casas. Ante esto debemos plantar cara y demostrar que el poder de una sociedad es siempre superior al de su gobierno, como se ha demostrado a lo largo de la historia. Y este proceso debe estar liderado por los jóvenes, en este caso mi generación. Pero mientras en el resto de países mi generación se forma y plantea soluciones para mejorar, aquí… pues eso:

contenedores

 

Aquí cogemos piedras y quemamos contenedores porque somos los más anticapitalistas y así se va a solucionar todo. Que vergüenza.

En ese vídeo se refleja cual es el espíritu de esos grupos “revolucionarios” que van a cambiar el país. Me dais pena. Me da pena la señora que ha vivido una transición y el niñato que está quemando el contenedor de su puerta le dice que les están dado palos como toda la vida. Me da pena que ayer mi barrio estuviera en llamas por cuatro gilipollas que van de progresistas y que no han leído un periódico en su vida, y cuyas respuestas a como debemos solucionar esto son meras divagaciones de la lectura por encima que han hecho de El Capital.

Esta gente, afortunadamente, son los menos. Confío plenamente en la inmensa mayoría de mi generación, y se que tenemos las herramientas necesarias para cambiar el modelo político y social en el que vivimos para que dejen de dar palos “como toda la vida” al pobrecillo del vídeo.

“La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.” Albert Einstein.

Barcenarios

Llevaba mucho tiempo sin escribir, observando a ver que pasaba en nuestro país, pero ya no puedo aguantar más. No aguanto que cada día que pasa la clase media y la clase baja de la sociedad (porque eso es lo que quiere mucha gente, una sociedad de clases diferenciada) se empobrezcan mientras no paran de salir escándalos políticos cada día, mientras se ríen de nosotros y juegan con nuestro dinero para luego decir que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que lo que nos pasa le podría pasar a cualquiera.

Este post no va a quedar gracioso y posiblemente no se lea con la misma facilidad que los demás, porque no me sale ninguna frase ingeniosa sin acordarme de gran parte de la familia de la gente que nos gobierna y que durante años ha estado utilizando nuestro dinero para sus trajes y su gomina mientras nos decían que debíamos apretarnos el cinturón.

Vergüenza, siento vergüenza de llevar más de cinco meses esperando la beca que me corresponde del ministerio porque no hay ni un duro para la educación mientras sus corbatas valen lo que cuarto de mis asignaturas de la carrera. Vergüenza de que las personas que me importan no puedan irse de Erasmus porque no hay dinero mientras que con un traje del excelentísimo presidente del gobierno podrían obtener la beca cuatro de ellos. Vergüenza de que quien comenzó con la privatización de la sanidad sea ahora quien se queda el negocio para su beneficio.

De cada uno de estos puntos podría escribir un post y quedarme bastante contento pero hoy le toca a este hombre:

barcenas

La verdad es que la foto parece la presentación de una temporada de una serie de la Mafia, pero todavía los guionistas no han llegado al punto de maldad que tiene el amigo Bárcenas.

En realidad, el era un simple contable, un mono de feria de los dirigentes del PP que querían recibir un sueldo extra a base de las comisiones que les pagábamos entre todos. Ahora nadie sabe nada, pero llegada la hora de coger el sobre seguro que a nadie se le olvidaba.

Más allá de la práctica en sí lo que me avergüenza es la forma de tratar el tema por parte del gobierno, no se van a exigir responsabilidades a nadie, nadie dimitirá, nadie aclarará lo ocurrido y, por supuesto, nadie va a devolver ni un duro de lo que se han llevado. Con razón Montoro decía tras haber regularizado el dinero de los estafadores al 3% en vez de al 10 “la vida es así”, ¡¡ nos ha “jodío”, era su dinero!!. Todo esto por no hablar del departamento de comunicación de nuestro estimado y generoso gobierno, que da la misma información que el indio de “El Resplandor” 

Nada más, que como siga diciendo cosas no se queda sin llevarse un palo ni la gaviota. Hoy si estáis tristes, deprimidos o sin ánimo podéis poner Intereconomía, Veo TV o alguna de esas cadenas “centristas”, ya veréis que risas.

 

Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad.

Miguel Delibes

Cambiemos para cambiar

Martes 13. 17:40. Contabilidad Analítica en la URJC, lo que viene siendo un rato agradable vamos.

Cuando las materias primas y los costes indirectos estaban en todo lo alto han entrado en clase cuatro alumnos de primero para movilizarnos de cara a la Huelga General de mañana. Si estás leyendo esto y tienes más de treinta años te los estarás imaginando como cuatro melenudos tirando panfletos y gritando “abajo la opresión” o “universidad pública de calidad”. Ojalá. Han entrado con una cuartilla a explicarnos poco más que lo que es una Huelga y sin acordarse de cuando eran las manifestaciones.

Sinceramente, me han puesto muy nervioso. Esa es la clase de gente que le gusta al gobierno actual. ¿De qué nos sirve protestar si no sabemos lo que pasa en nuestro entorno? Hemos llegado a un punto en el que una Huelga es o para quedarse en casa o para salir a insultar, y así no avanzamos. He vivido activamente el paro convocado contra el anterior gobierno y el que tuvo lugar este año, y aparte de la violencia de algunos piquetes no saqué nada en claro.

Una Huelga es para reivindicar algo, para enseñar a quien nos gobierna que somos más, somos mejores y tenemos mejores ideas. Y todavía creo lo más mínimo en esta sociedad como para pensar que somos capaces de ponernos de acuerdo para ser ese tipo de gente. Por esto vamos a salir a la calle a demostrarles que no somos solo esas cosas que se quejan sin motivo y que dañan la Marca España, que somos un pueblo en el que está el niño que tiene que pagarse un tupper si quiere comer en el colegio mientras los diputados pierden sus IPads, que somos el universitario al que han subido la matrícula casi el doble mientras la corrupción está en cada nivel del gobierno, que somos el funcionario que se ha quedado sin paga y le han bajado el sueldo mientras que los directivos de las cajas se están llevando indemnizaciones millonarias por robar a la gente, que somos la familia desahuciada cuando nuestros bancos no paran de recibir el dinero de todos, y que somos los ancianos que tienen que pagar por sus recetas para que el modelo de privatización de la sanidad pública resulte aceptable.

Entiendo, y comparto, la opinión de mucha gente de  trabajar mañana, en algunos casos por no compartir las ideas que se defienden, en otros por temor a represalias laborales, y en la mayoría por que no están las cosas para perder un día de sueldo que puede suponer que tu familia esté sin comer una semana. Respeto hacia ellos, en eso se basa una sociedad.

Nunca generalizo, pero hoy va a ser la excepción, TODOS, y digo TODOS conocemos a alguien que está sufriendo algo de lo que he puesto anteriormente, por ellos, y por nosotros, debemos salir a la calle mañana con las ideas claras, solo aportando soluciones se elimina el problema.

La próxima vez les escribiré a los de primero la cuartilla.

“Una huelga de intelectuales, que es un supuesto improbable, paralizaría la marcha del mundo.” Camilo José Cela

Involucrarse

La verdad, no sé como empezar este post. Voy a hablar de las huelgas, y no voy a hablar bien. Voy a hablar de la República, ni bien ni mal. Y voy a hablar del Gobierno, por desgracia y por costumbre, mal.

“Los últimos serán los primeros” dijo un dia un hombre que actualmente quedaría reducido a poco más que una twittstar, asi que Mariano, calienta que sales. Mis conocimientos básicos de economía me sirven para ver que estamos jodidos como poco a medio plazo (ahora están los ultracentristas con eso de la herencia del cejas y tal pero ese es otro tema), y para salir de esta situación hay que hacer algo. Ahí y justo ahí está el problema, ¿qué hacer?

Pues nuestro agradable y legítimamente votado gobierno (hay que ver como están las cabezas para que eso último sea cierto) ha tomado una decisión, en vez de perseguir el fraude fiscal, eliminar privilegios o aumentar las cargas económicas de aquellas personas que se lo pueden permitir ha aumentado los impuestos que aumentan las desigualdades y ha decidido suprimir el gasto en los elementos fundamentales del Estado de Bienestar. Uno de esos elementos es la educación, cada vez menos accesible para mucha gente, algunos dirán que es porque quieren crear una masa de borregos obedientes, si eso es verdad, deberíamos acabar con todo rastro de este Estado.

Ante esto hay que protestar, y aquí entran las huelgas, manifestaciones, caceroladas, redes sociales y juntas de vecinos reivindicativas en las que todo el mundo sabe como arreglar el mundo. El problema es que siempre se arregla insultando, criticando y echando balones fuera. Si de verdad quisiéramos hacer algo atacaríamos a quien nos controla como en Islandia y algo empezaría a cambiar. Pero con decir que Wert es un cabrón (que lo es) ya formas parte del movimiento.

Y más manifestaciones, y más huelgas, y el Mariano’s Team tan contento porque en realidad no sabemos ni lo que queremos. Es en esas manifestaciones donde siempre me encuentro la bandera de la República, generalmente empuñada por gente de mi edad o menor. ¿Se creen que con una República no gobernaría el PP?

Desgraciadamente estamos en un modelo de gobierno en el que no manda la forma de gobierno, manda el partido. Entiendo, acepto, y hasta comparto la idea de que la Casa Real está desfasada y, lo que es peor, corrupta. Pero esa imagen de que poniendo el morado a la bandera va a cambiar nuestra situación no me la creo, por desgracia.

Con todo esto solo quería decir que vamos a formarnos, vamos a plantear propuestas claras, vamos a estar unidos lejos de que si mi comunidad es mejor que la tuya o que si una vez te llevaste cien pesetas más que yo.

Educación publica de calidad, pensamientos claros, unidad y acciones concretas. En ese momento empezaremos a ser un país.

 

“Dime y lo olvido, enseñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.”

Benjamin Franklin

 

MIEDO

Suelo empezar los posts con una metáfora, una broma o con la idea que me ha inspirado para escribir lo que viene a continuación. Hoy no.

Acabo de llegar a casa desde la plaza de Neptuno, y sinceramente no me termino de creer lo que he visto. Entiendo que hay gente que intente justificar actuaciones policiales anteriores basándose en los hechos que las han causado, revueltas juveniles, disturbios en una celebración… No voy a analizar esos casos porque tengo la rara (e inusual) costumbre de no opinar de lo que no se. Lo que si se es lo que ha pasado hoy en el centro de mi ciudad. 

He llegado a la plaza sobre las ocho y cuarto (consecuencias del horario universitario de tarde) y no me he encontrado el ambiente que esperaba, había gente de todo tipo: jóvenes, mayores, familias e incluso algún griego portando su bandera y abogando por que no acabemos en la situación en la que se encuentran, pero la gente no solo gritaba contra el gobierno, tenía miedo. En cada calle, en cada esquina, y por supuesto en el comienzo de la carrera de San Jerónimo, decenas de furgonetas de los “agentes de la ley” aguardaban a lo que se ha convertido en una costumbre casi equiparable a la siesta. Manifestación = cargas. Y no, no seáis de los que dicen, la manifestación se había terminado, o “algo habrán hecho”.

La concentración PACÍFICA, si si, PACÍFICA, estaba programada hasta las nueve y media, pues bien, a las nueve y dos minutos ha comenzado a correr la gente, y no por que se tuvieran que ir a casa. El espectáculo había comenzado.

Después de conseguir que los más cobardes nos fuéramos me asaltaban bastantes dudas bajando a casa. ¿Esta gente no son funcionarios? ¿No tienen familia que tenga que acogerse a la ley de dependencia? ¿De verdad salen de casa pensando en actuar así?. Debo estar bastante equivocado o ser una persona irracional, porque todas mis respuestas eran lo contrario a lo que estaba viendo. Conozco a policías que no harían daño ni a una mosca, pero desde luego esos no son los que salen a la calle.

Sin embargo, si tengo respuesta para la última pregunta que me asalta. ¿la culpa es solo de los policías?, NO, y ahí entra lo que más rabia me da, la parte en la que entran nuestros queridos políticos, que son, en última instancia, los que deben controlar estas acciones y permiten que pasen cosas como estas. Si quieren que nos callemos, no lo van a conseguir.

“una policía represora no es más que la muestra de un gobierno incompetente.”

Yo mismo

El malo de “El Inspector Gadget”

Volved a cuando teníais ocho años, menuda época, la única preocupación relevante en nuestras vidas era si nos había tocado el cromo que nos faltaba para completar el álbum de esa temporada o si habría pescado para cenar en casa.

También debéis reconocer que teníamos miedos, a cosas que ahora nos pueden parecer nimias o sin un temor aparente, pero teníamos miedos. Os voy a hacer una confesión, uno de los personajes a los que más miedo tenía era el malo de “El Inspector Gadget”, todos lo recordaréis con el gato en su regazo y controlado todo lo que hacía el hombre de los “Gadgetobrazos”

Ahora mismo es cuando estáis pensando, ¿que hago yo leyendo cosas de una serie de principios de los 90? Tranquilos, ahora os lo explico

Me he acordado de este personaje porque, la verdad, es una buenísima comparación con lo que nos está pasando ahora, lo que pasa es que en vez de ser un malvado con ganas de acabar con el bueno del inspector, son unos cuantos malvados, y no buscan acabar con nadie, sino enriquecerse a costa de los demás. Si no, pensad en el director general de sitios como Moody´s o Fitch Ratings, que ahora mismo estarán viendo por en sus despachos del Downtown de Manhattan como los españolitos nos hundimos mientras que ellos juegan con nuestro dinero como les place.

Y no solo estas agencias tienen la culpa, agencias a las que al fin y al cabo han sido nuestros políticos y banqueros los que han permitido dominar nuestro sistema con tal de obtener solvencia en una época pasada. También hay algún que otro malo de serie en los niveles más altos del poder europeo, que con sus actos desean dejarnos a la deriva hasta que encallemos en cualquier destino.

A todo esto, hay un grupo de valientes que se piensan que no nos controlan, los superhéroes salvadores de España, aquellos que reverdecerán viejos laureles y nos harán llegar a la gloria pasada (Si leéis esto con tono de principio de peli de acción queda mucho mejor). Ese grupo es nuestro gobierno, que, ni son superhéroes, ni están haciendo lo que tienen que hacer para recuperar nada, solo están haciendo que el pobre inspector Gadget cada día tenga menos Gadgetocosas para poder sobrevivir, y con eso amigos, solo conseguimos que el malo se ría más de nosotros.